La Noche en que conocí a Pattie BoydTiempo de lectura: 2 minutos

Asistí hecho un querubín a la inauguración de la exhibición de fotografías de la gran Pattie Boyd, una de las mujeres más influyentes en la escena rocanrolera británica de fines de los sesenta e inicios de los setentas. Ella estaba ahí en aquel entonces, tomando fotos y enamorando guitarristas como George Harrison (al cual desposó) y Eric Clapton (el cual, enamorado hasta los tuétanos de ella, le escribió «Layla» y se la robó al Beatle tranquilo.) Fue ella la colegiala de «A Hard Day’s Night» que correteaba a los Beatles en el tren de Liverpool a Londres y la cantinera inocente que no se percata de la presencia de un tigre debajo de su bar en «Help!» George y Pattie se casaron en 1966 y su amor fue intenso y tumultuoso, con arresto por posesión de estupefacientes incluído en 1969, año en el que George le escribe «Something,» una de las canciones más románticas de la historia del rock.

Ella es un encanto de mujer y lo pudimos comprobar en la recepción del 18 de febrero del 2006. Intentamos preguntarle sobre George, Eric, las fotos de Fleetwood Mac, de Cream en 1976, del fenecido Ronnie Lane, del viaje a la India con los Beatles y Beach Boys y de cómo consiguió convencer al grupo de rock más grande de la historia que debían ir a meditar con el Maharishi Mahesh Yogi. Sin embargo, apenas este servidor le menciona a la señora Boyd que proviene de Perú, ella no deja de hablar de lo maravillada que estuvo cuando visitó el país en el 2002, acompañada de un guía espiritual, en busca de la experiencia místico-religiosa de la amazonía. A Pattie le encantó Macchu Picchu y la selva lluviosa (me imagino a la doña chupando golosa un chupete de aguaje, la fruta más dulce de la cuenca del Amazonas, mientras se recupera del viaje alucinógeno del ayahuasca en el cual, por enésima vez, se encuentra a sí misma.) Nos probó ser una mujer inteligente, centrada, que no se aprovecha de la fama de haber sido la esposa de dos de los guitarristas más influyentes de fines de siglo. Ella es una narradora de historias a través de su fotografía. Y las historias nos competen a nosotros, fanáticos del rock and roll.

La exhibición de sus fotografías estará en la galería San Francisco Art Exchange (458 Geary Street, San Francisco) desde el día de San Valentín hasta el 31 de Marzo del 2006. Sus fotos, brillantes, narrativas e intensas, están a la venta para coleccionistas serios. Más información en la página web de la galería: http://www.sfae.com/

1 comentario sobre «La Noche en que conocí a Pattie BoydTiempo de lectura: 2 minutos»

  1. No podes ser tan grosa!! Que hija de mil !! Loco, estaba lleno de catraes que no hacedan nada.. Casi que nos contagiamos Pero salio Eva, con su hermosa locura a recordarnos que Amaral no es Te Necesito Que Amaral es Rock! Solo los que escuchamos sus temas y conocemos la banda sabemos que es una banda de Rock Espaf1ol y una de las mejores!Gracias por este show y demostrar lo grandes ENORMES- que son como artistas ! y en especial Eva, no me canso de decirlo: Una artista de PUTA MADRE!

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