El fin de una década… y de The BeatlesTiempo de lectura: 10 minutos

El año 68′ fue un año fructífero para The Beatles. Un doble LP, varios sencillos y el nacimiento de una compañía propia como Apple -desafiante al sistema corporativo y con todas las ganas de ser innovadora- se sumaban a su haber. Además de la fabulosa música encerrada en sus propios discos y las promisorias carreras de otros artistas que ayudaban a impulsar, como Mary Hopkins y Jackie Lomax, nada de esta empresa funcionaría como se esperaba.

En Inglaterra, el fenómeno colonial estallaba con la llegada de migrantes de sus antiguos dominios. Como en todo lugar, esto daba pie a manifestaciones extremistas de xenofobia como las expresadas por Enoch Powell, un conservador como los que ahora pululan en esta parte de América. Perú se partía en una población mayoritaria que al son del huayno y el festejo se empoderaba desde los callejones y las barriadas, mientras que otros temían que el huayco revolucionario del gobierno militar arrase con sus privilegios. La movida rock en Perú se acomodaba tímidamente a los tiempos, mientras algunos gringos hippies llegaban a Lince a formar su comuna, escapando de la leva por Vietnam.

Mis hermanos, como tantos niños, cambiaron sus uniformes por el gris… y yo, aún de pocos meses, comencé a escuchar sonidos humanos en la radio a transistores de mi madre y el televisor Sanyo en el que mi familia sería espectadora de la transmisión satelital de los norteamericanos llegando a la luna, las noticias locales como la Ley de Reforma Agraria y las eliminatorias del mundial de fútbol.

Siguiendo su tradición, el sello IEMPSA publicaba con diferencia de un mes toda la producción de los Beatles y relacionados. La primera producción del sello Apple en aparecer en el Perú fue el primer hit de la protegida de Paul, Mary Hopkins, Those Were The Days, así como un adelanto del que sería llamado «El Álbum Blanco», a través del sencillo Ob-La-Di, Ob-La-Da / Birthday.

Estos casos, a diferencia de la ya famosa media manzana, son excepcionales pues mostraban «Apple» en letras mayúsculas y un fondo morado. Tal vez tan estrambótica etiqueta para el sello agarró desprevenidos a los mandamases de IEMPSA… el hecho es que al aparecer el Álbum Blanco unas semanas después, en los primeros días de enero del 69′, este conservaba las etiquetas Odeon. Como ya habíamos mencionado, el concepto de la presentación del álbum fue novedoso, pero en esta ocasión, el sello peruano decidió respetar el diseño en su integridad: las fundas internas negras, el poster (aunque de tamaño más reducido) y las fotos gigantes a todo color, pero con la peculiaridad de mostrarse a espejo. Todo, incluyendo el detalle del nombre del álbum The Beatles en relieve y el número de serie correlativo, estaba presente. Esto podría romper el mito urbano de que el gobierno militar fue represivo o intrusivo en lo musical, lo cual no significaba que dejen de ver a los rockeros extranjeros o vernaculares como una influencia nociva en las juventudes y no gocen de sus simpatías, como cualquier grupo de adultos conservadores.

En el mismo mes que Mick Jagger y Keith Richards llegaban a estas tierras buscando cosas nuevas, los cuatro músicos se encuentran para un proyecto concertado meses atrás con Michael Lindsay-Hogg, quién poco antes había dirigido el programa fallido de Rock and Roll Circus, y lo más cercano a una presentación en público de The Beatles en mucho tiempo, con la grabación de los promocionales de Hey Jude y Revolution. Aquello quedó plasmado en el largometraje Let It Be, que 50 años después vuelve a cobrar relevancia, repensado ahora bajo el nombre Get Back.

Al momento de la redacción, el documental Get Back propalado por Disney ya ha alcanzado niveles importantes de sintonía en el público general y toda la atención de los fans de corazón. Creo que los muchachos la hicieron otra vez, a pesar de las anteriores resistencias; la gente, y sobre todo los jóvenes aspirantes a músicos, podrán tener la famosa mirada de la mosca en la pared (mirada privilegiada por dentro) del proceso de gestación de un álbum, y con nada menos que con los más consagrados rockeros.

Como historiador, nunca tan cerca a presenciar un pedazo de la vida cotidiana en el espacio público de los cuatro como esto.

Pero alejándonos de las emociones del momento actual, el proyecto desgajó un material para la producción de un sencillo luego de mucho tiempo: Get Back/ Don’t Let Me Down. El sencillo con la aparición inusual en créditos de Billy Preston tenía un gran significado. A pesar de que Billy mismo no era un activista de los derechos civiles, el espaldarazo y mutuo respeto entre los artistas tendrá un significado muy valioso para la comunidad afro norteamericana, en momentos de gran significación y empoderamiento del Black Power.

En Perú, el sencillo fue lanzado un mes después de Inglaterra. Pero los amigos de IEMPSA no habían esperado pacientemente este hecho. Para mantener la expectativa y para captar a ese mercado poco sensible a los cambios y movidas que había experimentado el rock en pocos años (como la psicodelia), fue reeditado el top del gusto beatlémano peruano I Saw Her Standing There/Twist & Shout, esta vez bajo el sello APPLE. Los jóvenes adolescentes y púberes de nuestra conservadora Lima no habían sido seducidos aún por el ritmo «enfermedad» tal como fue descrito por estos lares el indescriptible ritmo (sic) del rock psicodélico, entre otros. Estos cundían principalmente en las capas más pudientes de la juventud. Tendrán que pasar unos años y fusionarlos con la naciente cumbia para que los sonidos del Wah Wah y otras características musicales propias de este, llegasen a públicos masivos. Al fin y al cabo, ese viejo disco no tenía pierde: Siguió sonando continuamente hasta la década de los 70s en las fiestas juveniles de distintos sectores sociales.

Pero volviendo al primer producto de las sesiones del temprano 1969, el disco apareció con el nombre traducido como «Regresa/No Me Dejes Abajo». Según IEMPSA, la primera canción sería catalogada como «ritmo GOGÓ» y la segunda «ROCK»…. es obvio que Regresa (Get Back) podría haber llamado más la atención a los rocanroleros y gustado bastante por su ritmo en el público general. Reportes de los rankings en las nacientes radios rockeras juveniles como Atalaya lo ubicaron en buena posición, pero nada comparable con los rankings mundiales.

En cuanto a ventas el disco, con el código 10684, difícilmente llegó a vender unos cuantos miles. Como es sabido, nada más de este proyecto salió a luz hasta la publicación del álbum Let It Be. Mientras tanto, la banda se metía de nuevo a los estudios para producir su último álbum. The Beatles completarían su discografía con un álbum cuya caratula era tan minimalista como su incursión a la azotea de Apple para su concierto final. Conscientemente o no, terminaron inmortalizando la calle en que habían pasado sus últimos años grabando sus álbumes, Abbey Road.

A diferencia de otros países sudamericanos como Chile y Uruguay que, con fines de abaratar costos, reprodujeron la contra caratula en blanco y negro; aquí se reprodujo con una impecable calidad de lámina a colores como siempre. Fue producido en el inicio del año 1970, con lo cual IEMPSA terminó a publicar la integridad de la colección británica de los LPs… ¿o no?

Además de quedar en espera el disco Magical Mistery Tour en cualquiera de los formatos, lo que posiblemente hubiera representado un gran riesgo comercial, quedaba por editar el álbum «Oldies But Goldies», que nos guste o no, es parte de la discografía británica. Parece que los directores de la disquera optaron por esperar una ocasión importante para publicarlo posteriormente.

A la par de las producciones británicas, con la intención de capitalizar la irrupción de la beatlemanía, el sello IEMPSA prensó el disco de la serie norteamericana SOMETHING NEW, cuya primera prensa es un ítem de colección muy cotizado por ser un disco con todos los sellos y etiquetas, replicas de Capitol. El año 70 y las producciones de IEMPSA, comenzaron con el lanzamiento beatle de HEY JUDE.

En el Perú este álbum despedía la presentación en capa sándwich, patentada por los brasileños, que hacía distintivos los discos de IEMPSA. Su elaboración permitía sellar con una costura de hilo las dos partes de la caratula, lo que llevó a los consumidores designar como hilo a un álbum en perfecto estado de conservación.

A diferencia de las anteriores ocasiones de sacar las contra caratulas a todo color (con excepción de Yellow Submarine) este disco tiene como única peculiaridad que la estampa con una de las fotos de la última sesión fotográfica de la banda en la casa de John, era blanco y negro.

En cuanto a los sencillos, el antepenúltimo disco de la serie oficial The Ballad Of John & Yoko/Old Brown Shoe aparecía como siempre con un mes de diferencia. Esta vez, ambos lados del disco peruano «LA BALADA DE JOHN Y YOKO/ VIEJO ZAPATO MARRÓN» con código 10717 fueron calificados como GOGÓ y no tuvo gran repercusión ni en los rankings ni en las ventas.

En el siguiente y penúltimo sencillo Come Together/Something, The Beatles muestran un poco de lo que será su último LP. Aquí en el Perú el sencillo «VENGAN JUNTOS/ALGO» tendrá más aceptación que el anterior, pero nada como el disco ELSA de los Destellos, que se convertirá en el sencillo más vendido de todos los tiempos en este país.

Al igual que con los LPS, IEMPSA había cumplido con la afición beatlemaniaca, editando todos los 45 de The Beatles oficiales y más. Un total de 15 en la etiqueta Odeón negra, 3 en la amarilla con rojo (y las reediciones de los anteriores), y 7 con el sello APPLE cerraban la producción contemporánea al tiempo de la banda. Pero como es conocido algo más estaba por llegar…

En mayo de 1970, el disco LET IT BE aparece mucho después de las sesiones que lo habían generado. Un álbum que venía con una presentación de lujo en su primera prensa. La caja en la que venía esta primera edición incluía un libro que aún figuraba con el nombre del viejo proyecto GET BACK, que había sido impreso previamente. Lo lujoso y complejo del libro hacía que el mercado americano no se encuentre en condiciones de producir una pequeña cantidad de dicho libro. La solución para publicar una edición de lujo en Sudamérica fue importar el libro. La gente de IEMPSA estuvo dispuesta a aceptar el reto de un disco tan ostentoso. Encargo con seguridad 500 ejemplares, de los cuales puedo asegurar que menos de un centenar siguen existiendo completos. En el Perú, encargó la impresión de la caja con su famoso sello IEMPSA. Esta fue distribuida solo a las disco tiendas del centro de Lima y Miraflores.

Además de la edición de lujo, el disco salió en edición simple, continuando la discografía inglesa, con una carátula soberbia de un cartón alisado brilloso especial. De este mismo material sería la edición conmemorativa de los 20 años del sello de Oldies. Fue para esa misma celebración que IEMPSA incursionó en la producción del formato que había irrumpido en el mercado: el cassette. La primera producción de este sello fue el mismo álbum, presentando una caja de plástico cartucho de un solo cuerpo, distinto a lo standard. Ya había hecho su aparición el último sencillo contemporáneo a la banda en el Perú, «DEJALO SER/CONOCES MI NOMBRE». El lado A tuvo un éxito significativo en los rankings.

Como había ocurrido en todo el mundo, casi en paralelo aparecieron las primeras producciones solistas. Antes el extraño soundtrack de Wonderwall (Harrison) había sido editado y era de esperarse que no cumpliera muchas expectativas comerciales. Tercos o entusiastas, siguieron su política y el álbum McCartney (McCartney) y Sentimental Journey (Starr) salieron en su momento. No fue así con el primer disco -musicalmente serio- de John Lennon solista titulado Plastic Ono Band. Poco después, el disco más exitoso solista salía con una mutilación de su tercer disco. All Things Must Pass fallaba en ser editado al igual que su soberbia caja y era entregado apenas como álbum doble.

En cuanto a sencillos del sello APPLE, aparecieron además de todos los discos solistas, solo Mary Hopkin y su éxito de San Remo Lontano Dagli Occhi. Billy Preston y otros como James Taylor o Jackie Lomax no corrieron esa suerte. El año 1970 es de triste recuerdo para el pueblo peruano, golpeado por un cataclismo que desapareció el pueblo de Yungay y que mató a miles de compatriotas. La ayuda mundial, la solidaridad de los pueblos de sociedades tan diversas como EE.UU y la URSS fueron un leve consuelo, así como la clasificación al mundial México 70. Aún llena de tristeza para los que recordamos estos hechos, ver los viejos videos de la selección peruana con el crespón y el minuto de silencio en el estadio mexicano. Y por si fuera poco, justo en ese mismo momento, se cerraba también el último capítulo de la historia de The Beatles.

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