Roll Up! Revolver

Roll up! Roll up!

Guía elemental de recorrido sugerido para el turista del
REVOLVER

rollup

De no haber existido Sgt. Pepper, hubiera bastado este disco de recargada portada en blanco y negro, para lanzar definitivamente a The Beatles a la categoría de leyenda. Y es que Revolver significó una verdadera revolución musical que ya había sido insinuada por el Rubber Soul: el álbum como entidad artística y su consagración definitiva como formato reinante por encima del sencillo. Y es que el disco es un puñado totalmente cohesionado de canciones que manifiestan inquietud de experimentación, con nuevas texturas sonoras y estilos musicales, en complicidad con inspiradas ideas musicales, que nos muestran a The Beatles en excelente forma compositiva: el pico de su talento creativo.

1

Primera Parada: Taxman

El primer éxito masivo de Harrison a nivel beatle ocurrió con esta tremenda canción, que tiene un enigmático conteo al inicio, y una potente guitarra distorsionada acompañada por una excelente línea de bajo. La voz de George ya empieza a tomar bastante cuerpo y personalidad propia, tal como se nota aquí, con una interpretación que otorga la dosis de adecuada de sarcasmo a la letra. De resaltar el feroz solo de guitarra a cargo de Paul.

2

Segunda Parada: Eleanor Rigby

Este tema es una especie de replanteo de Yesterday, básicamente porque la instrumentación esta centrada en la orquestación. Pero a mi entender, los resultados son mucho más sólidos, y no sólo porque la letra tiene una mejor historia que contar, sino porque, partiendo por la armonía vocal del inicio, y la melodía entonada por Paul para comenzar a contar la historia de Eleanor, me muestra que esta canción tiene mucho mayor peso que su intento anterior. Por supuesto, los arreglos del octeto de cuerdas creados por George Martín son sencillamente fenomenales.

3

Tercera Parada: I’m Only Sleeping

Es el turno de John, y lo hace con esta canción entre adormecida y resignada. ¿Cómo es eso? Partamos por la música, que pareciera transmitir esa sensación de modorra que te da el despertarte con mucho sueño: un ritmo a medio tiempo con arreglos acústicos, y acompañado por una tensa vocalización de Lennon clamando porque lo dejen seguir durmiendo. El solo invertido es fenomenal, probablemente bastante calculado (para hacer un solo invertido que no desentone con los acordes, imagino que debe haberse tratado de una labor casi matemática), pero no por ello se quiebra la fluidez de la melodía.

4

Cuarta Parada: Love You To

El primer acercamiento a la música hindú de George (con anterioridad había introducido tímidamente su sitar en Norweggian Wood), es con este tema en donde ni Paul ni John participan (Ringo toca la pandereta). La canción tiene un inicio cautivante pero una melodía vocal bastante agria (al menos para mi gusto), pero para ser su primera canción en este estilo, no está mal. Después de todo, nos da una correcta visión de cómo Harrison iría afinando su estilo compositivo en este género.

5

Quinta Parada: Here, There and Everywhere

La gran balada de Paul en el disco es esta canción, dícese inspirada por el Pet Sounds. No es que la influencia se note directamente, pero tiene sentido si nos percatamos del cuidado trabajo en las dulces armonías vocales que sirven de fondo a la preciosa voz de Paul, la cual entona tiernamente una de las más preciosas confesiones de amor que haya podido oír. Por lo demás, la instrumentación es bastante sencilla, con una batería minimalista, una guitarra simplemente marcando los acordes (con un arreglito extra por ahí), y un bajo no muy complejo que recuerda mucho el trabajo de Brian Wilson en el ya mencionado disco.

6

Sexta Parada: Yellow Submarine

Canción adecuada como chivo expiatorio. Si eres un antibeatle, empuña esta canción y dí que esos cuatro hacían canciones ñoñas. Si eres un antiringo, empuña esta canción y argumenta tu posición diciendo que a Ringo le daban canciones tontas simplemente porque al menos tenía que cantar una canción por álbum. Si no eres ninguno de los dos, y estas dispuesto a divertirte con canciones de estética infantil, bon apetit: Una vocalización muy adecuada por parte de Ringo, una batería otorgando los sonidos precisos, unos corales que se pasan de divertidos, y arreglos y efectos sonoros que perfectamente pueden hacerte sentir que todos vivimos en un submarino amarillo, submarino amarillo, submarino amarillo.

7

Séptima Parada: She Said, She Said

El lado A del disco cierra con una canción tremenda a cargo de Lennon, ultrapsicodélica y estremecedora. Un crudo guitarreo al inicio y John nos cuenta que ella dijo que sabía como era estar muerto, y demás frases inquietantes. Ringo está DE LUJO en este tema, con unos redobles sensacionales, un exagerado uso del platillo que lo sientes reventar dentro de tu alma, y siguiendo magistralmente los diversos cambios de ritmo a lo largo de la canción. Por otro lado, la labor de George a la guitarra no se queda atrás, con unos fraseos tan inquietantes como las palabras mismas de Lennon.

8

Octava Parada: Good Day Sunshine

Un ambiente totalmente distinto es el que nos muestra Paul en este tema. Mientras que la última vez tuvimos a un casi angustiado Lennon, McCartney abre el lado con un tema pleno de optimismo, que cuenta con una muy precisa y divertida interpretación de piano, cuyo clímax es el solo cantinero interpretado por George Martin.

9

Novena Parada: And Your Bird Can Sing

Lennon se avergonzaba de esta canción. Si tuviera que encontrarle un motivo a eso, tendría que referirme a la letra que cuenta una historia poco interesante (que como sabemos, no era tanto el concepto de John para las letras). Pero aparte de eso, nada más. Nada más porque musicalmente, los arreglos de primera guitarra son fabulosos (basta con oír el inicio a dos guitarras a cargo de Paul y George), la línea de bajo es para derretirse de placer, y las interpretaciones vocales (que suman por supuesto los acompañamientos vocales) están llenos de fuerza, la fuerza adecuada que una canción como esta necesita.

10

Décima Parada: For No One

La sensibilidad de Paul se manifiesta nuevamente con este delicado tema construido a base de clavicordio, una suave batería (casi tan suave como la pandereta), un conmovedor solo de corno francés, y una melodía vocal cautivante de principio a fin. No escuchar esta canción si has terminado una relación de pareja. No digas que no te lo advertí.

11

Undécima Parada: Dr. Robert

Un tema a mi parecer flojo de Lennon. Por lo menos, no se le oye muy animado mientras entona el tema. Es que incluso, sin ser su canción, la labor vocal de Paul es mucho más consistente. Lo mejor de la canción son la primera guitarra, y los juegos vocales en la parte “Well well well you’re feeling fine” que lo salvan de ser un tema del todo apagado.

12

Duodécima Parada: I Want To Tell You

Un tema no muy conocido de Harrison, pero con mucho que ofrecernos. En principio, el riff es sumamente memorable, que tras una presentación de los instrumentos, da lugar a un piano sincopado y una batería que pareciera querer romper sus parches. Lástima nomás que la labor en el bajo de Paul sea una de las más flojas en el disco. George canta animadamente, acompañado por una grandiosa armonía vocal a cargo de Paul y John. Dos secciones además me parecen exquisitas: la parte media (but if I seem to act unkind), y la extravagancia vocal de Paul (con ciertos aires hindú) al final de la canción.

13

Décimo Tercera Parada: Got To Get You Into My Life

Fenomenal tema antes del punto final al disco. Tengo que decir que los arreglos de viento en esta canción me lanzan hasta la estratósfera. Por otro lado, la combinación bajo-batería es explosiva. Y para no variar, la interpretación vocal de Paul es a su vez divina, uno de esos momentos que se pueden decir que alcanzan la perfección. Y quien diga que no, hay que hacerlo escuchar la parte final de la canción hasta que se arrepienta de su afirmación.

14

Décimo Cuarta Parada: Tomorrow Never Knows

Finalmente, como cierre de un disco tan innovador como Revolver, tenemos un ejercicio avant-garde de Lennon basado en cintas invertidas, una hipnotizante interpretación vocal de Lennon y una batería cuasi obsesiva. Cuenta también con una ocasional pandereta y unos insistentes e inalterables bajo y sitar. Todo a lo largo de una sola nota. La letra es una de las más intrigantes que ha hecho Lennon en su discografía beatle. Puede gustarte o no, pero lo innegable es que es una manera muy impresionante de cerrar un disco tan psicodélicamente revolucionario como este.

rollupend

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *